lunes, 15 de junio de 2015

TABERNAS ANTIGUAS DE SEVILLA: EL RINCONCILLO



La taberna El Rinconcillo fue abierta por Joaquin de Rueda Bustamante en 1858, en el número 40 de la calle Gerona, sobre una taberna que existía ya en ese lugar desde 1670. Este edificio era propiedad de la Orden de San Clemente, y tras la Desamortización de Mendizábal, fue trasnsmitida su titularidad a la Nación Española; tras varias compraventas, fue adquirida por Joaquin en ese año, aunque había estado ya algún tiempo antes como arrendatario.


Joaquin regentó la taberna con buena respuesta de público durante largos años, y la transmitió en título de herencia a su hijo Agustin, quien, siguiendo la buena marcha del negocio, adquirió en título de compra el colindante edificio de la calle Albóndiga, 2, en el año 1897. En esta finca, levantó  edificio de nueva plata, uniéndolo así al negocio, destinando el nuevo local a ultramarinos y quedando el antiguo como taberna.


Llegan los años sesenta, y los antiguos y nobles ultramarinos comienzan a decaer,  y los
nuevos y vulgares supermercados empiezan a proliferar, por lo que el local que ocupaba el ultramarinos  pasa a ser parte de la taberna. Agustin transmite la taberna en herencia a su hijo, también llamado Agustin, ya en tercera generación, quien sigue al frente del negocio con el mismo éxito que sus antecesores. Fallece en 1956 y lega a su hijo Carlos la taberna, quien la regenta hasta 1996, en el que sus hijos Carlos y Javier toman las riendas del negocio, hasta la actualidad.


El Rinconcillo presenta, por ello, dos mostradores o barras: uno, el más antiguo, correspondiente a la primitiva taberna; y otro, menos antiguo pero no menos bello, correspondiente al ultramarinos, ambos realizados en madera tallada y espectaculares ambos.


Tiene, asimismo, varios comedores y resevados, a cual más bonito, presentando esa distribución propia de las casas hechas por adición, según mejoraba la situación económica. Los materiales con los que está realizados los suelos, paramentos y techumbres del local, son de gran calidad y trabajados por los mejores artesanos de la época.


En sus soleras, lucen antiguas baldosas dibujadas, tan de moda hoy día; en sus paramentos, azulejos trianeros hechos a mano en unos casos, ladrillo visto en otros y enlucidos en amarillo albero en otros.Techos con vigas de madera, a la vista en unas salas y ocultas en otras, de los que cuelgan preciosas lámparas, antiquísimas.


En barra, podemos tomar ya aunténticas maravillas, como excelentes ibéricos, soldaditos de Pavía, croquetas caseras, choquitos y muchas cosas más. Si pasamos a los comedores, la mejor selección de carnes y pescados que se pueda ofrecer; platos caseros como el arroz marinero o las espinacas con garbanzos; y entre los postres, destacar el flan casero y excelentes quesos manchegos. En cuanto a los vinos, pidan lo que se les ocurra, y lo tienen.


EL RINCONCILLO

C/Gerona, 40, y Albóndiga,2.
954 223 183

Sevilla

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